Crearon un fondo de alimentos en la Fadecs para pasar la crisis

“No tenemos para comer, nos estamos alimentando a té”. El conmovedor relato de una estudiante de Comodoro Rivadavia que cursa en la Facultad de Lenguas (Fadel) en Roca despertó la solidaridad de los consejeros y sus compañeros, que rápidamente crearon un “banco de alimentos” para que todos los que necesiten comida, se la puedan llevar.

Quebrada en llanto, la joven estudiante de la UNCo relató el mal momento que está viviendo junto a una compañera de habitación y el esfuerzo que está realizando para no dejar de estudiar y regresar a su ciudad.

La crisis económica que atraviesa el país también afecta a los integrantes de la comunidad educativa universitaria, que además se encuentra en plan de lucha a raíz de la crisis presupuestaria.

Desde ayer, consejeros estudiantiles de la Fadel y de la Fadecs pusieron una caja en el “Facu-bar” bajo la consigna “si tenés algo para compartir… traelo, sea lo que sea. Si te hace falta llevá lo que necesites” Allí los estudiantes pueden dejar alimentos no perecederos desde las 8 hasta las 20.

“No es un problema individual, la realidad es que son muchos los estudiantes que están viviendo esta situación y creemos que es momento de acompañarnos. Sabemos la realidad que están viviendo nuestros compañeros y es muy duro saber que algunos no tienen plata ni para comer”, comentó Florencia estudiante avanzada de Fadel.

Explicó que en un primer momento se pensó realizar un festival con el mismo objetivo de recaudar alimentos no perecederos, pero luego los consejeros estudiantiles decidieron tomar una medida en carácter de urgencia porque “los estudiantes se están cagando de hambre ahora” e instalaron un caja en el “Facu-bar”, ubicado en Mendoza 2151, para que colaboren los que puedan.

“Sabemos que los estudiantes estamos todos en una situación similar y podemos donar algún que otro alimentos, no podemos donar mucho. Estaría bueno que la comunidad se entere de esto y que puedan aportar algo a la caja para acompañar a los estudiantes en este duro momento”, sostuvo.

Ceferino Tapia es el encargado del comedor que funciona a pocos pasos del edificio de la Fadecs y comentó que ante la reducción del presupuesto tienen que utilizar el ingenio para hacer rendir los alimentos, ya que el plato que ofrecen es muy importante para los estudiantes que asisten a diario.

Cesar Tapia (Foto: Cesar Izza)

“Acá se garantiza un buen almuerzo a 20 pesos, pero muchos no tienen para la cena. Una vez le di a un chico un paquete de fideos y un puré de tomate porque me comentó que no tenía nada para comer a la noche”. Con 20 pesos solo podrían comprar en un kiosco un paquete de chicles o un alfajor simple y hoy el comedor se convirtió en una gran ayuda para cientos de estudiantes.

Desde el Departamento de Bienestar Universitario manifestaron no estar al tanto de la falta de alimentos de los estudiantes. Pero si advirtieron que son muchos los que no utilizar la beca de comedor ya que “el problema es más profundo, los estudiantes no utilizan las becas otorgadas no por no lo necesiten, sino porque la mayoría de ellos ni siquiera está en la ciudad. Se tuvieron que volver a sus casas porque no pueden sostener los gastos que implica estar estudiando”.

Las pocas materias que se están dictando en las facultades de Roca se encuentran asistidas por estudiantes que son de la ciudad.

“En mi curso se notó mucho la baja de estudiantes, ya que de cuatro materias que deberíamos cursar solo podemos hacer una. En este momento son pocos los que pueden mantener un alquiler para solo cursar dos horas, tres veces por semana”, relató Lautaro estudiante de la licenciatura en servicio social.

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