Con el viento, vuelven los reclamos por la yesera en J.J. Gómez

La planta de acopio de yeso sigue generando malestar entre los vecinos de J.J. Gómez. Es que las fuertes ráfagas de viento que azotaron nuestra región en el último mes sumado a la falta de medidas para mitigar el impacto ambiental que genera el esparcimiento del polvillo, derivó en un nuevo reclamo de los frentistas.

Eva Camu es una vecina que vive justo frente a la planta donde opera la yesera, que está ubicada en calle Tucumán, y desde hace muchos años padece los efectos negativos del polvillo que ingresa en su hogar con los días de viento.

No solo afecta a los electrodomésticos sino también le está generando problemas de salud. «El polvillo se acumula en la calle y con el viento ingresa en mi casa y termina afectando a los electrodomésticos, varios los tuve que hacer arreglar y no sirven más, también me está afectando la visión y genera alergia en los ojos», aseguró Eva.

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Desde hace muchos años viene haciendo reclamos a la dirección de Medio Ambiente del municipio y sin embargo no obtiene respuestas favorables. «Me dicen que cumplen con las normas de mitigación. Cada dos meses hacen mediciones y me dicen que está todo en regla. Me cansé de hacer reclamos también al organismo provincial y no tuve respuestas», afirmó Camu.

La vecina que vive hace más de 30 años en J.J. Gómez manifestó además que las paredes de su viviendas padecen rajaduras producto del movimiento de los camiones que operan en la planta que está calle de por medio de su casa. «El viento hace volar el polvillo acumulado. Cuando los camiones descargan se siente un olor a tierra insoportable», concluyó.

La promesa incumplida

El tema de fondo es que hace quince años que la firma opera en ese lugar y si bien existió la promesa de mudanza de la playa de carga y descarga de Ferrosur en 2012, nunca se concretó. 

La decisión política de trasladarla desde J. J. Gómez a Guerrico había sido tomada por la Provincia en 2012 y contaba con el apoyo del municipio.

El año pasado, desde la Dirección de Medio Ambiente del municipio reconocen que esa mudanza “quedó en la nada” pero responsabilizó a la Secretaría de Minería de la Provincia. “Hace tiempo hubo una reunión en Buenos Aires con la gente de Ferrosur y avanzamos pero luego quedó en la nada porque el traslado tenía altos costos, iba a ser muy oneroso”, comentaron el año pasado desde esa dirección.

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