Casa nueva para la familia que perdió dos hijos

Está previsto que entre hoy y el lunes, Elías y Claudia reciban las llaves de una vivienda construida por la cooperativa “Abril”. “Es imposible festejar”, dijo el hombre con profundo dolor.

Elías ya tiene en sus manos las llaves de la flamante vivienda construida por la cooperativa “Abril”, cuyos fondos fueron aportados por la provincia. Dos habitaciones, baño y cocina comedor. Mesada, termotanque, servicio de agua y luz. Todo impecablemente pintado de blanco y verde.
Sin embargo a Elías le cuesta sonreír. No puede disfrutar el importante avance. Los recuerdos de sus niños, Dylan y Alfredo, y las imágenes desgarradoras del incendio en su precaria casa, no encuentran consuelo en lo material.
Fue el 22 de noviembre del año pasado cuando hubo una explosión provocada por un cortocircuito que sacudió su casa en el barrio Fiske Menuco. Ese día Elías estaba realizando una changa a pocos metros de su casa, una vivienda que si bien era de material, sólo medía 3×4 metros, donde estaba ubicada la cama, la cocina, la mesa…todo junto en el pequeño espacio. Elías escuchó la explosión y fue de inmediato, pero el fuego hizo imposible ingresar y evitar la tragedia.
La noticia conmovió a toda la ciudad y rápidamente se hicieron cadenas de ayuda solidaria: camas, colchones, frazadas, ropa y acompañamiento de vecinos intentaron menguar el dolor y la necesidad.
Un vecino, también de escasos recursos, no dudó en ofrecer su pequeña casa a la familia, que acababa de perderlo todo. Eso sumado a la ayuda espiritual de la comunidad cristiana a la que pertenecían fueron de gran contención para la familia que ahora quedaba reducida a tres integrantes.
En medio del dolor, Elías y su esposa Claudia, decidieron donar gran parte de la ayuda recibida, yendo ellos mismos a donar frazadas, colchones, camas a familias de distintos barrios que, al igual que ellos, pasaban por serias carencias.
Claudia no se cansa de agradecer a todos los que aún se acercan a darle una palabra de aliento, a preguntar cómo están o llevar alguna ayuda. “La sociedad ha sido muy solidaria con nosotros, pero quiero destacar el apoyo de mis vecinos. Ellos están pendientes de nosotros. Nunca pensé que sería tanto el afecto de ellos, de la escuela, donde iban mis hijos”, destacó Claudia en su momento.
Han pasado casi seis meses de aquel fatídico día. Elías mira la casa nueva, quiere, pero no puede ponerse contento. Arregla con el coordinador de la Cooperativa “Abril” los últimos detalles y poco a poco traslada los muebles donados por la comunidad.
Hoy su hija Andrea es el aire fresco y la fuerza que necesitan para rehacer una nueva vida.

Agradezco a mis vecinos, sin ellos no hubiese podido superar este tiempo de dolor que aún tenemos en el alma”, Elías Panguilef, Vecino de Fiske Menuco.

Dato: 

22 de noviembre de 2017 fue el día de la explosión en la casa ubicada en calle Suiza 751, de barrio Fiske Menuco.

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