Aserradero de Roca reclama al gobernador que cumpla con la expropiación

Trabajadores de la fábrica recuperada «Cooperativa 1 de Mayo», retomaron el pedido de expropiación al gobernador Alberto Weretilneck ya que no se cumple con la ley aprobada en el 2015, que declaró de utilidad pública las tierras y las maquinarias de lo que fuera la empresa «Embalajes».

“Hace más de un mes tuvimos un encuentro con el gobernador, cuando visitó la ciudad, y le planteamos la necesidad de que se lleve a cabo la expropiación de la empresa de manera urgente, ya que tiene un respaldo legal que ellos mismo elaboraron», declaró Omar Carrasco, presidente de la cooperativa. 

«Esa ley permitiría la expropiación de las fracciones de los terrenos, máquinas y herramientas de propiedad de la firma Embalajes Sociedad Anónima y Envases SRL”, agregó el dirigente.

Ante la falta de respuesta, los trabajadores del aserradero decidieron enviarle hace 20 días una carta documento al gobernador, reactivando el reclamo de la expropiación.

“Solo queremos que cumplan con el compromiso que asumieron con nosotros, además no queremos que nos regalen nada, nosotros pensamos pagar peso por peso”, sostuvo Carrasco.

Desde el 2010, los trabajadores se hicieron cargo de continuar con la empresa. “El hijo del dueño nos negó el pago de las indemnizaciones y nos dijo que hiciéramos de la empresa que lo quisiéramos y es allí que comenzamos a trabajar por nuestra cuenta, anhelando una futura y pronta expropiación”, recordó.

Carrasco sostuvo que la fábrica, al igual que todas las empresas recuperadas, la trabajan entre todos y para todos. “No le pedimos nada más al gobierno. No reclamamos subsidios, ni ningún aporte del estado para el funcionamiento, solo necesitamos que cumplan con lo que establece la ley”, agregó.

Hizo hincapié en que “lo que nos mantiene en alerta es que atravesamos un juicio de desalojo en el Juzgado Civil 1. Además el Municipio de Roca no nos permite acceder a una habilitación provisoria, y nos responde que no nos pueden dar hasta que no se logre la expropiación”.

También recordó que la situación económica del país repercute fuertemente en la empresa. Dijo que a la crisis frutícola se le suma el aumento de todos los impuestos y “todo lo cubrimos con lo que generamos como cooperativa porque no recibimos ayuda de nadie”.

Otro punto de este conflicto tiene que ver con la venta de las tierras donde se encuentra ubicada la cooperativa. Y en relación a esto relató que “se vendieron las tierras a pesar de que había una ley que establecía que era de utilidad pública, que impedía cualquier tipo de venta”.

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