Aborto seguro: ¿un derecho en el hospital de Roca?

Muchas mujeres abortan en la clandestinidad. Desde que en Río Negro se aplica la Ley de Interrupción Legal del Embarazo se abrió la oportunidad de acceder al sistema público de salud en algunos casos, pero muchos médicos no están dispuestos.

Las estadísticas grafican de cuerpo entero una realidad: los abortos se hacen más allá de su legalidad; y una porción de las mujeres que los practican de manera clandestina, mueren.

En 2015 se registraron en Argentina entre 370 y 522 mil interrupciones del embarazo, según cifras del Ministerio de Salud de Nación. Según la misma fuente, en 2017, 46 mujeres murieron por abortos clandestinos inseguros.

En Roca, se realizaron gran cantidad de abortos acompañados por grupos de mujeres “socorristas”, con o sin ayuda del Estado. Desde octubre de 2015 a 2017, dos años y tres meses, se realizaron 284 abortos, según las estadísticas de esa organización.

Algunos de estos casos fueron derivados al sistema público desde 2016, año en que se reglamentó en Río Negro la Ley de Interrupción Legal del Embarazo (ILE). A medida que se fue aplicando, las organizaciones empezaron a trabajar articuladamente con Salud Pública.

En el hospital hay cerca de 40 abortos legales por año para mujeres que superaron las 12 semanas de embarazo. Y otras tantas que no llegan a las 12 semanas de gestación, lo hacen en centros de salud periféricos.

 

“Los abortos clandestinos siguen. La diferencia, es que algunas se lo hacen con mínimo riesgo y otras con alto riesgo” Alejandro Gomel, jefe Ginecología hospital L. Lima

Muchos especialistas en el tema aseguran que es una ley de avanzada. Si bien no contempla la legalidad del aborto ni su despenalización, da un marco normativo que incluye las necesidades más frecuentes de las mujeres para poder acceder, no sólo por casos de violación, sino también contemplando situaciones sociales, mentales y económicas que afecten la salud de la mujer.

“Lo que se hace es ofrecerle a la mujer la posibilidad y el derecho de decidir. Además, después del aborto sigue la consejería con un protocolo particular para casos de abuso”, explicó Silvina Pesado, subsecretaria legal de Salud de Río Negro.

 “El Estado siempre tiene que estar y siempre tiene que garantizar este servicio amparado por Ley” Pablo Maida, abogado del hospital “López Lima”

Pobreza y violencia: causas

Según lo relatado por fuentes del Ministerio de Salud Provincial, las carencias económicas y la violencia de género, son factores que predominan en los casos de embarazo no deseado.

Hogares en situación de precariedad, madres de muchos hijos, madres adolescentes o solteras, falta de contención social y educación sexual están entre las causas más frecuentes. También relaciones sexuales sin consentimiento en el propio hogar, violencia psicológica, miedo al marido y abusos sexuales en general.

“Hay mujeres a las que les preguntamos cuántas veces a la semana tenían relaciones y nos respondían: ‘¿cuando quise o cuando me obligaron?’”, relató la médica Claudia Hardzieg del centro de salud de Chacra Monte.

El aborto no es una discusión aislada del contexto de desigualdad y asimetría de poder en el hogar respecto al hombre y el rol socialmente asignado a la mujer en la familia, como “madre” y “encargada de los hijos”.

“Son muchos los abortos. En 2017 empezamos a derivar al sistema de salud cuando se implementó la ley” Carla Hernandez, socorristas Roca

Mayoría de “objetores”

De siete ginecólogos del servicio del hospital, seis son objetores de conciencia. Sólo el jefe de servicio Alejandro Gomel realiza las ILE en el hospital. En los centros de salud, la mayoría son objetores, lo que genera un dilema a la hora de la aplicación del derecho.

Pablo Maida, abogado del hospital y Alejandro Gomel, jefe de Ginecología con el libro de objetores de conciencia (Foto: Emiliana Cantera)

Por ley, los médicos tienen derecho a negarse a practicar ILE por razones religiosas o éticas. Lo cierto es que la institución debe garantizarlo (en los casos amparados por ley) con otros profesionales que no sean objetores. La mujer puede reclamarlo en cualquier centro de salud público o privado o consultorio ginecológico.

Estas son parte de las trabas que surgen al día a día. “Algunos objetores no dicen que lo son y les dan información falsa a las mujeres. Les dicen que no es posible hacer el aborto. Lo sabemos a ciencia cierta”, comentó Carla Hernández de Socorristas.

Gomel, jefe del servicio de Ginecología analizó que en Roca se viene trabajando relativamente bien y que “esto es avanzar paso a paso”. “No teníamos nada, todo era clandestino”, sostuvo.

“Falta información. Estamos avanzando y no vemos que hay métodos anticonceptivos y de planificación familiar que se desconocen. Soy partidaria de informar”, opinó Hardzieg, objetora de conciencia.

Cifras

  • 284 mujeres acompañaron las socorristas en dos años y tres meses en Roca, algunos derivados al hospital.
  • 40 abortos anuales en promedio se realizan en el hospital López Lima, sin contemplar los que se realizan en centros de salud.
  • 6 ginecólogos de 7 que integran el servicio de Ginecología del hospital son objetores de conciencia, por ética.

¿Dónde concurrir?

Cualquier centro de salud, salita barrial, hospital o consultorio ginecológico privado. Deben contar con una Consejería y equipo de acompañamiento previo y post aborto. Se garantiza la confidencialidad en todos los casos.

  1. Hasta las 12 semanas de gestación la práctica puede realizarse de manera ambulatoria en algún centro de salud por medio de medicación con seguimiento médico o por medio de un AMEU (Aspirado manual endo uterino)
  2. Luego de las 12 semanas de gestación pasa al segundo nivel, que es con internación en hospital.

Ver más en: «Especiales: Más de tres mujeres por día recurren al aborto en la región»

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