50 títulos en trámite frenados por la toma en la Universidad de Río Negro

Así lo admitieron desde la Dirección de Asuntos Académicos, en el marco de la manifestación de docentes, no docentes y estudiantes autoconvocados que nucleó a unas 100 personas en Italia y Canalito, a pocos metros del vicerrectorado.

Miembros de la comunidad educativa reclamaron para que se levante la ocupación, que ya cumplió un mes y paraliza varias actividades. Títulos en trámite, viajes de estudio, disposiciones, designaciones docentes, becas, subsidios de equipamiento y los destinados a hospitales escuelas son trámites que no se realizan.

Son 31 personas que se desempeñan en el lugar entre ellos 27 no docentes que cumplen tareas administrativas y técnicas que están reducidas a un 15%, según confirmó uno de los no docentes quien pidió reserva de su nombre.

Son alrededor de 50 estudiantes que se recibieron y esperan su título, de Criminología, Hidrocarburos, Profesorados, Licenciatura en Diseño Visual, entre otras carreras. Ahora, de continuar la medida deberán esperar hasta el año que viene para recibirlos. 

“Hace un mes que la Universidad de Río Negro está paralizada. El conflicto es que una minoría tomó la sede del vicerrectorado y queremos la devolución pacífica del edificio de manera voluntaria sin que medie ningún tipo de fuerza, sino el sentido común» declaró a «Río Negro» Andrea Tapia, directora de la escuela de Arquitectura, Arte y Diseño.

La directora que encabezó la protesta reiteró que «esta toma ya no tiene más un objeto que la legitime con respecto a la comunidad univesitaria”. A su turno, la docente de Paleontología María Diez señaló que con esta acción “queremos concientizar para que dejen la toma” ante el inminente desalojo. “De extenderse la toma, las consecuencias pueden ser muy graves”, sentenció.

Estudiantes consideran que “la toma carece de sentido” por eso un grupo fue parte del pedido de que “devuelvan el edificio de manera voluntaria” para retomar las actividades con normalidad.

“Nos perjudicó en todos los viajes de campo que ya teníamos programados. Pero va más allá de eso porque todos los proyectos que tiene la universidad también se están viniendo abajo. A esta altura no se que están reclamando. Ya parece contraproducente”, opinó uno de los estudiantes a «Río Negro».

“Hay que tener en cuenta que el Estado Nacional viene retrocediendo en las políticas públicas de la universidad. Entonces no es una lucha entre nosotros, sino que la que se debe desarrollar es una lucha con quien realmente es el responsable que es el gobierno nacional”, opinó un no docente que participó de la movilización.

No levantan

Desde el sector que está realizando la toma, aseguraron -mientras transcurría la protesta- que no van a levantar la medida hasta que las autoridades firmen el petitorio al que se habían comprometido.

“Esto que hicieron fue una bajada de línea de las autoridades, precisamente por Carlos Arzone y Paola Cerutti, no fue algo que se gestó entre los claustros docentes y estudiantiles”, dijo el vocero de la toma Agustin Urrutia a «Río Negro».

El joven dijo que la toma se prolongó por “la denuncia judicial por la cual hoy hay dos docentes procesadas por la justicia federal y por la negativa de las autoridades a firmar el petitorio que habían acordado firmar en una mesa de diálogo que se llevó a cabo el 17 de septiembre”

La denuncia en la justicia y su intervención viola la “autonomía universitaria”, expresó Urrutia y convocó a movilizarse mañana a las 11 a tribunales federales

Un reclamo que varió en el tiempo

En sus inicios, la comunidad educativa se organizó ante dos temas centrales, como fue en todo el país: por el recorte presupuestario del Gobierno Nacional y por la lucha docente de las paritarias, cuestiones por las que confluyeron con otras  instituciones. Tiempo después surgió la toma.

Consultada sobre estos temas, Tapia consideró que “uno de esos se resolvió (paritaria), y con el tema del presupuesto universitario están trabajando todos los rectores de universidades públicas con el gobierno”. “A Nación se le reclama que respete los presupuestos que pide el CIN. Eso esta en negociación”, analizó.

«Democráticamente decimos que estamos contra de la toma y solicitamos que se levante (…) Esto tenía que ser un proceso de diálogo y no de negociación». Andrea Tapia, docente

«A esta altura el reclamo carece de sentido. Va mas allá de la defensa de la universidad pública, es casi contradictorio porque se está perjudicando todo con la acción de estas personas que son un grupo minoritario» Federico, estudiante.

 

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