Editorial: Agrios números y un extraño silencio

Los números preocupan dentro del municipio de Roca.

Los ingresos se derrumbaron, los gastos crecieron y el techo de las demandas sociales no parece cercano.

En medio de esa tormenta, la imagen positiva de la intendenta, María Emilia Soria, cayó a una velocidad mayor que la de otros colegas en la provincia.

El estudio que realizó en la última semana de agosto la consultora Ricardo Vignoni, reconocida en la provincia como la que proyectó de manera más certera los resultados electorales de las últimas décadas, reveló un impacto mayor para los jefes comunales, a pesar de que la política sanitaria y los presupuestos más robustos están en manos de los gobiernos nacional y provincial.

La pandemia puso al sorismo en mares desconocidos.

Un buen reflejo ante ese escenario adverso se vio la semana pasada, cuando la jefa comunal evitó transferir responsabilidades hacia el gobierno provincial en sus mensajes por la elevación del Presupuesto 2021 y por el aniversario.

No es que no existan razones para mirar a Viedma. Lo que no existe es margen ante los propios roquenses, porque una mayoría ya no ve firmeza en las posturas del municipio sino un ánimo obstruccionista.

Pero más allá de las declaraciones, la intendenta sabe que una cuota importante de su imagen está atada a los recursos económicos y a su pericia para salir rápido del tobogán financiero.

Su padre y su hermano construyeron un sello de buenos administradores y no querrá ser ella la recordada por el final de esa época, más allá de no haber tenido nada que ver con el inicio del desorden.

Mejorar los ingresos es la meta principal, dijo el lunes pasado en el Concejo.

Sin dudas que debe ser así. En junio la recaudación propia fue de 36,4 millones, ubicándose 1,9 millones por debajo de la registrada en el mismo mes del año pasado. La diferencia nominal es mínima, pero en esos 12 meses hubo un 42,8% de inflación.

Sumando coparticipación y regalías, los ingresos totales del municipio en junio fueron de 112,6 millones, creciendo un 9,9% con respecto al mismo mes del año anterior. Los casi 32 puntos de diferencia con la inflación ratifican que las cuentas públicas están lejos de asimilar el golpe.

A todo eso hay que agregar que los gastos totales llegaron ese mes a 159,9 millones, creciendo un 41,4% sobre los registrados en junio del 2019.

El dato que la gestión computa a su favor dentro de este contexto tiene que ver con el alineamiento político nacional.

Roca recibirá 18,3 millones del ATN de 250 millones que confirmó la Casa Rosada para Río Negro. Para tener dimensión de la importancia de esa suma, alcanza con decir que representa la mitad del presupuesto de este año para programas sociales y el 25% de esa partida para el 2021, tomando en cuenta la duplicación anunciada.

Soria se esperanza con la llegada de más inversión nacional en obras, liberando así a las cuentas municipales de una parte de esos compromisos.

Lo extraño es que ante tantas urgencias, el gobierno local siga sin explicar cuántos son, dónde están y qué piensa hacer con sus ahorros bancarios. La oposición sigue fustigando al FdT por estar sentado sobre unos supuestos 500 millones mientras abruman los padecimientos.

El silencio oficial alimenta las sospechas y ayuda poco para quebrar el rumbo de una imagen que viene en descenso.

Por: Hugo Alonso halonso@rionegro.com.ar

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