Tomate un recreo y andá al paraíso, en sólo 15 minutos

Por Eva Murati Liberati

Los Valles de la Luna rojo y amarillo, en Paso Córdoba, esperan ser descubiertos por miles de visitantes en primavera.

Paisajes ideales para saciar la sed visual y limpiar las vías respiratorias. Palpar las formas irregulares y naturales del terreno mientras los diversos colores horizontales de la barda se destacan entre el cielo y el suelo. Estas son algunas de las sensaciones que ofrece el Valle de la Luna Rojo y el Valle de la Luna Amarillo. Ambos se encuentran dentro del Área Natural Protegida de Paso Córdoba, creada en septiembre de 1997, y que actualmente tiene una extensión de 17.000 hectáreas.

Vista desde el Valle de la Luna Rojo. Foto: Andrés Maripe

Para conocer estas propuestas hay tomar camino por la Ruta Provincial 6 hacia el suroeste de la ciudad. Sus paisajes son inusuales y poco conocidos por la comunidad. La vista se alimenta de rojos, amarillos, celestes y verdes en todas sus tonalidades. Otro condimento son los sonidos de las especies típicas de la estepa, tanto en flora como en fauna, se pueden observar zorros, maras, cuises, jotes cabeza negra y jotes cabeza colorada, canasteros, loros, entre muchas más.

El Valle de la Luna Rojo queda a 18 kilómetros del centro, hacia el suroeste por la ruta 6. El lugar propone una infinita variedad de tonalidades rojizas que mutan según la posición del sol. Se puede llegar en vehículos, pero tené en cuenta que no se puede transitar dentro de esas áreas con rodados como la moto, el cuatriciclo o autos por la alta erosión que provocan en suelos, vegetación, nidos y madrigueras.

Vista en el Valle de la Luna Amarillo. Foto: Andrés Maripe

Una de las habituales actividades físicas allí es el trekking y, por esto, no está de más recordar que no podes olvidarte el protector solar, agua y una gorra, principalmente, en los días de calor.

También es una recomendable opción para pasear tomar unos mates, desconectar de la ciudad y purificarse de la mano de la naturaleza.

Camino al sur y cruzando el puente de la ruta 6, que atraviesa el río Negro, está La Pulpería el parador que ofrece una carta gastronómica que resulta ser una excelente opción al volver del paseo o de hacer ejercicio. Durante el año, solo abre los fines de semana y feriados, a partir de las 13. En diciembre inauguran los horarios de verano y estarán disponibles también jueves y viernes .

Foto: Andrés Maripe

El Valle de la Luna Amarillo se encuentra al este del puente de la ruta 6. Se puede acceder en forma vehicular por caminos de la costa, pasando el club Náutico, y a 600 metros se encuentra el estacionamiento. Allí podes emprender la caminata.

Sobre el paisaje pequeñas lagunas se mezclan entre sauces y tamariscos. Gran cantidad de aves entre garzas, patos, tijeretas, churrinches sobrevuelan el lugar.

A este lugar, también se puede acceder por el cañadón Caracoles o también por el llamado El Laberinto por su extraña conformación. Otra manera es exclusivamente peatonal desde la zona de policía caminera y en dirección sudeste, la distancia varía según el camino elegido, pero el valle se encuentra a 3 kilómetros desde el acceso.

  • Los dos lugares tienen pequeños detalles que, hacen al paisaje de la zona, atractivo, sereno y recurrido.
  • Una opción a pocos minutos de la ciudad para conocer y encontrarse con la naturaleza, hacer deporte o descansar.

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