Paso Córdoba: entre cañadones y balcones con vistas únicas

Por Néstor Pérez

Salimos a caminar por Paso Córdoba. Arena y altas paredes rojas marcaron el recorrido, que muestra la erosión del agua y el viento

Sábado por la tarde. Hace calor y un viento persistente desde el oeste baña la margen sur de Roca.
Estamos al costado de la ruta 6, frente al segundo gran cañadón que nos ofrece Paso Córdoba. Es a la altura de la tranquera azul, a 2,5 km del puente sobre el río Negro.

Allí entraremos en el cañadón que caminando por arena durante unos dos kilómetros nos llevará hasta el pie del segundo nivel de barda, en la subida conocida como de Cuellas. En este sector, entre huellas de caballos y vacas, ascenderemos varios metros de desnivel.

Nuestro destino está hacia el este por un pequeño sendero que se pierde en algunas ocasiones y que nos permite bordear el corte vertical que ofrece la barda en algunos tramos.

Desde allí podemos ver la ciudad a lo lejos y, si miramos hacia el noroeste, como el río Negro serpentea desde Allen. El camino, de un par de kilómetros, nos metera de a poco en una bajada que muchos corredores usan para entrenar.

Conocida como la bajada o subida de Colicheo, descenderemos con cuidado, porque hay sectores con piedras sueltas y con bastante pendiente, que nos pueden jugar una mala pasada.

Volveremos a caminar o trotar, según nuestro estado físico, ahora en diagonal hacia el noroeste. Un pequeño sendero nos llevará entre pequeñas subidas y bajadas hacia otro cañadón.

Lentamente realizaremos el camino inverso al primero, iremos desde su naciente hasta la parte más ancha. Entre sectores de altas paredes de roca colorada, llegaremos a una tranquera de madera que marcará el fin de nuestro recorrido.

  • El recorrido para hacer caminando o trotando tiene unos ocho kilómetros de longitud con varios metros de desnivel.

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